Conocida también como
Tinto Aragonés, territorio en el que los celtíberos
bebían vino mezclado con miel. Fenicios y romanos tuvieron
mucho que ver en el asentamiento de esta variedad en Toro,
variedad que combina muy bien en las mezclas por la sutileza
de sus aromas y la cremosidad que aporta a los vinos.
De porte erguido, brotación temprana y maduración
tardía, hojas orbiculares ligeramente onduladas de
color verde claro brillante de aspecto aceitoso, envés
glabro con peciolo verde pálido, racimos de tamaño
medio piramidales frecuentemente corridos y uvas esféricas
de color azul-rojizo y finos hollejos
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